Estados Unidos vs Paraguay: Bert Patenaude y el primer triplete de la historia de los Mundiales

El 17 de julio de 1930, durante el primer Mundial de la historia celebrado en Uruguay, el delantero estadounidense de 20 años Bert Patenaude anotó los tres goles en la victoria por 3-0 de Estados Unidos frente a Paraguay en el Estadio Parque Central de Montevideo. Pese a que sus compañeros, el entrenador y los medios locales coincidieron en su autoría, los registros oficiales de la FIFA le negaron el logro durante décadas, atribuyendo el segundo gol (minuto 15) al capitán Tom Florie o catalogándolo como autogol.

Patenaude, un goleador sumamente prolífico en la Liga Americana de Fútbol (ASL), falleció en 1974 a los 65 años sin ver reconocido su récord. En su entorno familiar y futbolístico, el triplete siempre se consideró un hecho real, pero para el resto del mundo, el argentino Guillermo Stábile (quien anotó tres goles ante México dos días después, el 19 de julio de 1930) figuraba oficialmente como el autor del primer triplete mundialista.

La investigación que cambió la historia

A principios de la década de 1990, el historiador del fútbol norteamericano Colin Jose comenzó a investigar el caso tras conversar con Arnie Oliver, un futbolista reserva de aquella selección de 1930. Para resolver el misterio, José reunió diversas pruebas clave:

  • El informe oficial del entrenador estadounidense de la época, Wilfrid Cummings, que le adjudicaba los tres goles a Patenaude.
  • Crónicas en microfilmes de la prensa sudamericana de 1930. Específicamente, un artículo del diario brasileño O Estádio de São Paulo y una página del diario argentino La Prensa, la cual incluía diagramas impresos que demostraban que Patenaude había anotado el polémico segundo gol tras una asistencia de Florie.

El reconocimiento oficial

En abril de 1995, Colin Jose envió toda la documentación a la FIFA. El organismo rector delegó el caso en un especialista externo y, aunque el cambio de datos se procesó discretamente antes del año 2000, no fue hasta el año 2006 cuando la FIFA lo anunció públicamente a nivel global.

Gracias a la confirmación de la Federación de Fútbol de EE.UU. (USSF) y al trabajo de los historiadores, el caso se cerró oficialmente 76 años después del partido, devolviéndole de forma póstuma a Bert Patenaude el lugar que le correspondía en los libros de oro del fútbol mundial. La información surgió de un artículo publicado originalmente en The Guardian.

Selección de Estados Unidos en 1930.

Deja un comentario